Hardware

¿No sabes qué componentes elegir para que todo funcione a la primera? Te explico qué hardware usar y seleccionamos juntos lo mejor del mercado con soporte total para GNU/Linux.

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RAM (Memoria de Acceso Aleatorio)

La RAM es la memoria temporal del ordenador. Su función principal es almacenar los datos e instrucciones que la CPU necesita en ese momento para ejecutar programas y procesos. Cuanta más RAM tengas, más tareas podrá manejar tu PC a la vez sin ralentizarse.

Por ejemplo, abrir varias aplicaciones, navegar con muchas pestañas o trabajar con programas de edición requiere más RAM; mientras que tareas básicas como ofimática o multimedia funcionan perfectamente con cantidades moderadas. La RAM no guarda información de forma permanente, pero sí determina la fluidez y velocidad con la que el sistema responde a tus acciones.

En resumen: la RAM es lo que permite que tu ordenador maneje múltiples tareas a la vez y ejecute programas de manera rápida. Sin suficiente RAM, incluso un procesador potente se verá limitado.

Chipsets AMD AM5

Chipsets AMD (B650 / X870)

La base del socket AM5. Estas placas destacan por su longevidad, permitiendo saltar entre varias generaciones de procesadores Ryzen sin cambiar de placa. Ideales para quienes buscan estabilidad y futuro.

Chipsets Intel LGA 1851

Chipsets Intel (B860 / Z890)

El estándar para el socket LGA 1851. Enfocadas en exprimir el rendimiento de los nuevos Core Ultra, ofrecen las mejores implementaciones de Thunderbolt 4/5 y una conectividad de vanguardia.

Formato y Conectividad

Formato y Conectividad

No todo es potencia. Desde las compactas Mini-ITX para setups minimalistas hasta las ATX con múltiples ranuras PCIe 5.0 para estaciones de trabajo; el formato define el límite de tu hardware.

Tipos de RAM, cual elegir

DDR4: la memoria consolidada y fiable
DDR4 ha sido la columna vertebral de los PCs durante casi una década. Su principal ventaja es el equilibrio entre precio, velocidad y compatibilidad, lo que la hace ideal para la mayoría de usuarios: desde equipos de oficina y multimedia hasta PCs de gaming de gama media. DDR4 funciona en una amplia variedad de placas base y sigue siendo compatible con la mayoría de procesadores modernos de Intel y AMD, lo que significa que no necesitas actualizar tu plataforma si no quieres.

En cuanto a rendimiento, DDR4 ofrece velocidades típicas que van desde 2133 MHz hasta 3600 MHz (o algo más en modelos overclockeables), con latencias que suelen rondar entre CL15 y CL19. Esto significa que el acceso a los datos es suficientemente rápido para multitarea, juegos y aplicaciones de productividad, aunque no alcanza el ancho de banda que DDR5 puede ofrecer. Para un usuario que quiera montar un PC equilibrado y económico, DDR4 sigue siendo la opción más práctica: barata, estable y con soporte asegurado durante varios años más.

Lo que ganas: estabilidad comprobada, compatibilidad masiva, precios asequibles y suficiente velocidad para casi cualquier tarea, incluyendo gaming a resoluciones 1080p/1440p y productividad intensa.

Lo que pierdes: en tareas muy exigentes de edición de vídeo 4K/8K, simulación o IA, DDR4 limita ligeramente el ancho de banda máximo, por lo que un PC de gama muy alta podría estar “contenido” por la RAM en situaciones de uso extremo.

DDR5: la nueva generación, velocidad y futuro
DDR5 es la memoria que marca la tendencia de la próxima década. Su principal diferencia frente a DDR4 es el aumento de velocidad y eficiencia energética, además de mejoras en la gestión interna de la memoria, como los bancos de datos más inteligentes y el manejo de energía integrado. Las velocidades empiezan desde 4800 MHz y llegan actualmente hasta 7200 MHz o más, con latencias algo más altas que DDR4 en valores nominales, pero compensadas por el ancho de banda superior que permiten estas memorias.

Esta generación está orientada a PCs de gama alta, entusiastas y estaciones de trabajo, donde la velocidad y el ancho de banda importan para tareas como edición 4K/8K, gaming con ray tracing pesado, simulaciones complejas y virtualización. También prepara el terreno para los futuros procesadores que esperan más de la memoria en términos de transferencia de datos.

Lo que ganas: mayor velocidad de acceso a datos, eficiencia energética mejorada, preparación para el hardware del futuro y rendimiento superior en tareas extremas.

Lo que pierdes: precio más elevado y necesidad de placas base compatibles; para usuarios de oficina, multimedia o gaming casual, la diferencia práctica con DDR4 puede ser mínima. A día de hoy, pagar por DDR5 en un equipo modesto no se traduce en beneficios reales significativos.

Cómo saber qué RAM necesitas para tu PC

Tu placa base es la que manda. Es la que decide qué tipo de memoria puedes usar, y eso depende de las ranuras que tenga. Las memorias DDR4 y DDR5 no son compatibles entre sí: tienen muescas en posiciones diferentes, así que físicamente no encajan. Si tu placa es DDR4, no puedes poner DDR5, y viceversa. Así de simple. Por eso, antes de comprar, revisa el manual o la ficha técnica de tu placa para saber exactamente qué tipo de RAM acepta.

Miniatura del entorno

1. Tipo de ranura en la placa base

Cada generación de memoria tiene su propio diseño de ranura. Esto no es un capricho: el cambio evita errores al instalar módulos incompatibles y permite mejoras eléctricas internas.

Por ejemplo, las placas base AM4 (Ryzen anteriores) y LGA1200 (Intel 10ª/11ª) usan DDR4, mientras que las AM5 (Ryzen 7000/9000) y LGA1851 (Intel Arrow Lake) ya usan DDR5. No existe una “placa híbrida”, así que elegir la memoria depende directamente de la plataforma que uses.

2. Compatibilidad del procesador

El procesador también juega un papel importante. Cada CPU tiene una frecuencia de memoria soportada oficialmente, y aunque puedas instalar módulos más rápidos, la RAM bajará su velocidad para adaptarse.
Por ejemplo, un Ryzen 5 5600G (DDR4) funciona oficialmente a 3200 MHz, mientras que un Ryzen 7 7800X3D (DDR5) puede llegar a 5200 MHz o más. Si instalas módulos más veloces, la placa y la CPU deciden hasta dónde pueden llegar de forma estable. Por eso, aunque compres la RAM más rápida, tu procesador puede ser el cuello de botella, y no verás diferencia si el resto del sistema no acompaña.

3. Frecuencia de la memoria

La frecuencia, medida en megahercios (MHz), marca la velocidad con la que la RAM mueve datos hacia y desde la CPU. Cuanto más alta sea, más ancho de banda tienes.
En la práctica, pasar de 2666 MHz a 3600 MHz puede mejorar el rendimiento en tareas pesadas, juegos o multitarea. Pero más allá de cierto punto, las ganancias son menores. En GNU/Linux, la gestión de memoria es muy eficiente, por lo que incluso memorias DDR4 rápidas (3200–3600 MHz) ofrecen un rendimiento excelente sin necesidad de gastar más en DDR5 ultra rápida.

Miniatura del entorno

4. Latencia (CL)

La latencia indica cuántos ciclos tarda la memoria en responder a una orden. Un valor más bajo (por ejemplo, CL16 frente a CL40) significa una respuesta más rápida.
Sin embargo, la latencia y la frecuencia van de la mano: una RAM muy rápida puede tener una latencia mayor, pero sigue siendo más veloz en conjunto.
En resumen:

  • DDR4 suele tener latencias más bajas, pero menos velocidad.
  • DDR5 tiene latencias mayores, pero velocidades tan altas que lo compensan.

En uso real, un sistema bien equilibrado con buena frecuencia y latencia estable rinde mejor que uno con números extremos pero mal ajustados.

5. Canales de memoria (Single, Dual, Quad)

Este punto es clave y mucha gente lo ignora. Las placas modernas suelen tener dos o cuatro ranuras de RAM para aprovechar el Dual Channel (o incluso Quad Channel en plataformas avanzadas). Esto significa que la CPU puede leer y escribir en dos módulos al mismo tiempo, duplicando el ancho de banda.
Si tu placa tiene dos ranuras, coloca los módulos en los bancos alternos (normalmente marcados como A2 y B2) para aprovechar el dual channel. Si usas solo un módulo, el sistema funcionará, pero perderás rendimiento en tareas como gaming o edición.

En resumen

Tu placa y CPU determinan qué tipo de memoria puedes usar y hasta qué velocidad puede funcionar. No sirve de nada gastar más en módulos imposibles de aprovechar, ni quedarse corto en equipos que sí pueden exprimir más velocidad.
Consejo: revisa siempre la lista QVL (Qualified Vendor List) de tu placa base. Allí el fabricante indica qué memorias se han probado y funcionan al 100 %. Es la forma más segura de evitar incompatibilidades y aprovechar al máximo tu sistema.

Vengeance

Vengeance

Especificaciones:
DDR5 RAM 32GB (2x16GB) 6000MHz CL30-36-36-76 1.40V AMD Expo Intel XMP 3.0 Memoria de Ordenador de Sobremesa – Gris (CMK32GX5M2Z6000Z30)

FURY Beast Negro RGB

FURY Beast Negro RGB

Especificaciones:
EXPO 16GB 6000MT/s DDR5 CL30 DIMM Memoria gamer para Ordenadores de sobremesa Módulo único - KF560C30BBEA-16

Viper Steel

Viper Steel

Especificaciones:
DDR4 3200 32GB (2x16GB) CL16 Kit de Memoria RAM Alto Rendimiento Gris

Nota importante: La industria ha reducido la producción de memorias DDR4 y DDR5 para centrarse en chips más rentables destinados a IA y centros de datos (como HBM). Esto ha provocado una escasez global de DRAM, con precios que se han disparado hasta triplicarse respecto a 2024.
Marcas como Crucial han abandonado el mercado doméstico para enfocarse en memoria profesional, lo que deja menos opciones y precios inflados para los usuarios comunes.

En resumen: la RAM se ha convertido temporalmente en un componente “de lujo”. Si planeas actualizar tu equipo, puede que sea mejor esperar a la normalización del mercado, o aprovechar kits DDR4 si tu plataforma aún los soporta, ya que ofrecen un rendimiento excelente y siguen plenamente vigentes en 2026.